Plan de parto: ¿Qué es y cómo prepararlo?

Conforme nos acercamos a la recta final de nuestro embarazo, es normal que surjan dudas y temores sobre cómo será el nacimiento de nuestro bebé. No obstante, hoy en día contamos con una herramienta llamada plan de parto que nos ayuda a planificar ese día tan especial.

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A lo largo del embarazo y sobre todo al llegar tercer trimestre, es importante que te prepares conscientemente para el nacimiento de tu bebé. Lo primero que debes hacer es informarte a fondo sobre todo lo que implica este momento, desde que empiezas a sentir contracciones hasta que abandonas el hospital.

Con toda esa información esclarecida podrás armar tu plan de parto, que es un documento que nos permite expresar de manera escrita nuestros deseos, preferencias, necesidades y expectativas en cuanto a la labor de parto.

Además, deja constancia de nuestra aprobación o negativa respecto a algunos procedimientos e intervenciones que se realizan durante el alumbramiento, por parte del personal médico.

Pero, ¿cómo y cuándo debo hacerlo?

Prepáralo junto a tu pareja o quien vaya a estar contigo ese día. No olvides revirsarlo con tu médico durante tus controles, esto te permitirá saber si el hospital o clínica en el que darás a luz puede cumplir con todas tus expectativas.

Se recomienda elaborar este documento entre la semana 28 y 32 de gestación y se ratifica después de las 37 semanas. Estos son algunos puntos que puedes considerar:

  • Acompañamiento: quién deseas que esté a tu lado ese día.
  • Espacio físico: cuál es el lugar de preferencia para el parto.
  • Tactos vaginales: con qué frecuencia quieres que se realicen.
  • Oxitocina: si deseas o no su aplicación para inducir el parto o acelerar las contracciones.
  • Posición: qué posición o posiciones te gustaría adoptar durante el parto.
  • Ejercicio físico y posturas para aliviar las molestias propias del proceso.
  • Tipo de analgesia: epidural y/o otras alternativas de apoyo al tratamiento del dolor (calor, duchas, música, etc.).
  • Episiotomía: si conscientes su realización o prefieres un parto instrumentado con fórceps o ventosa.
  • Corte de cordón: deseo de corte precoz o tardío y quién procede al corte (puedes ser tú, tu acompañante o el equipo médico).
  • Además, puedes incluir indicaciones sobre los primeros cuidados del recién nacido:
  • Piel con piel: si deseas mantener contacto desde el primer momento o priorizas la separación para atención neonatal.
  • Tipo de lactancia: materna exclusiva, artificial o mixta.
  • Administración de vitamina K: oral o intramuscular.
  • Administración de vacunas.
  • Aplicación en los ojos de antibiótico en gotas.
  • Higiene y baño: deseo de realizarlo o no, y si desean participar los padres en el proceso.
  • Alojamiento conjunto: estancia y contacto permanente de tu bebé contigo y tu acompañante en la habitación.

En caso de que tengas previsto un parto natural, te aconsejamos que contemples la posibilidad de que se te realice una cesárea de emergencia y tus deseos frente a esta intervención.

Llegado el gran día, tu acompañante debe
entregar el documento al personal que va a atenderte durante el parto y puerperio. Esto lo convierte en una guía útil de comunicación entre el personal de salud y la madre.

Finalmente, ten presente que el plan de parto no es irrevocable. Puedes cambiar tus preferencias en el momento mismo del parto, y esto no debe suponer ningún inconveniente.

Ahora que lo sabes, ¡empieza a plasmar cómo quieres vivir este importante momento, WowMom!

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